Catlogo de la Exposicion "Oca±a, pueblo adentro"

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  • 30 ANIVERSARIO

  • EXPOSICINCOMISARIO JOS NARANJO FERRARIDISEO Y MONTAJE FERNANDO USERO RODRGUEZ

    COORDINACIN esperpento gestin

    CATLOGOTEXTOSJOS NARANJO FERRARINGELES GARCA MACAS

    FOTOGRAFASJOS MANUEL GONZLEZ BLANCOADOLFO FERNNDEZ PUNSOLAYEDRA M GARCA SNCHEZJOS NARANJO FERRARIMANOLI RODRGUEZ VIROLAARACELI CARRERO RIMADA

    DISEO esperpento gestin

    EDICINEXCMO. AYUNTAMIENTO DE CANTILLANADELEGACIN DE EDUCACIN, CULTURA Y TURISMO

    2014

    ISBN 978-84-695-9687-6

    Reservados todos los derechos. Ninguna parte de esta publicacin puede ser reproducida, almacenada o trans-mitida en modo alguno o por ningn medio sin autorisacin de los titulares del copyright.

    AGRADECIMIENTOSFAMILIA DE JOS PREZ OCAA

    COMISIN 30 ANIVERSARIO OCAA PROPIETARIOS OBRAS EXPOSICIN

    YEDRA M GARCA SNCHEZ JOS MANUEL GONZLEZ BLANCO ARACELI CARRERO RIMADA

  • 30 ANIVERSARIO

  • NDICE

    Prlogo..............................................6

    Saluda de la Alcaldesa......................8

    Ocaa, Pueblo Adentro..................10

    Bibliografa.....................................20

    Catlogo de Obras..........................22

    Imgenes 30 Aniversario Ocaa...88

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  • PRLOGO

    Al Ocaa artista, al persona-je de la Barcelona contracultu-ral, mito e icono de una socie-dad transgresora y libertaria, le gustaba ser de pueblo, y mucho ms ser del suyo. Los paisajes, los oficios y las tradiciones de Cantillana estn presentes en buena parte de su obra. Se ha repetido incansablemente que Ocaa no fue valorado ni com-prendido en su pueblo, que nunca goz del reconocimiento en vida de sus paisanos como artista y pintor.

    Sin embargo, la relacin de Ocaa con sus vecinas y vecinos est llena de pequeas y senci-

    llas historias de admiracin, amistad y agradecimiento que quedaron materializados en numerosas pinturas.

    En esta exposicin mostramos algunas de sus primeras obras, fruto de encargos particulares y obsequios del pintor. Durante dcadas, estas piezas han per-manecido en la intimidad de los hogares. Para muchos de sus propietarios, estas pinturas son un recuerdo de Patacn (apodo con el que era conocido) antes de ser obras de Ocaa.

    Treinta aos despus de su muerte, Ocaa es reconocido y

    admirado en su Cantillana natal como uno de los artistas y per-sonajes ms relevantes. Hoy, las nuevas generaciones han tomado el testigo de aquellos primeros seguidores de Ocaa que comenzaron a custodiar sus cuadros en el pueblo que lo vio nacer.

    Con esfuerzo e ilusin, Cantilla-na sigue poblndose con obras del genial Ocaa, que por pri-mera vez sern expuestas fue-ra de sus mbitos particulares, uniendo varias generaciones que nos mostrarn su Ocaa ms ntimo, al Ocaa cantilla-nero.

    Me gusta mucho ser de pueblo, y ser de este pueblo, donde unos me quieren y otros me critican

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  • SALUDA DE LA ALCALDESAEl Ayuntamiento de Cantillana muestra con ilusin este cat-logo de la exposicin Ocaa, pueblo adentro, que gracias a la implicacin y confianza de un gran nmero de cantillaneros y cantillaneras hace visibles ms de cuarenta obras en el Hospi-tal de todos los Santos para el disfrute artstico de todos sus visitantes.

    Esta exposicin, comisariada por Jos Naranjo, saca a la luz obras que con mucho mimo hizo Ocaa en sus ratos libres, sus vacaciones, sus idas y veni-das, calle arriba y calle abajo, sus noches sin dormir, acompa-ado siempre de su incansable inspiracin.

    Desde la Delegacin de Cultura y Turismo de nuestro Ayunta-miento queremos transmitir el esfuerzo y la responsabilidad con esta iniciativa que tras aos de trabajo ve la luz con el pro-yecto Ocaa: 5 primaveras. Actividades que llenarn de co-lorido y de ganas de hacer cosas entre nuestros vecinos y veci-nas, repartiendo cultura y amor

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    por muchos de los rincones de nuestra Cantillana querida.

    Mi ms sincero agradecimien-to a todas las personas que han hecho posible la exposicin de este catlogo y en especial a to-dos los miembros de la Comi-sin Ocaa por su implicacin y esfuerzo para sacar adelante la conmemoracin del XXX Ani-versario de la muerte de Jos Prez Ocaa.

    Como Alcaldesa de Cantillana,

    haciendo mas las palabras de Ocaa, brindo desde estas le-tras porque luchemos todos y todas por un mundo menos aburrido donde la creatividad y la imaginacin nos lleven con constancia a un compromiso con los dems.

    Un fuerte abrazo y eterna vida a Ocaa!

    ngeles Garca Macas Alcaldesa del Ayuntamiento de

    Cantillana (Sevilla)

  • El propio Ocaa en sus muchas entre-vistas y reportajes, siempre recuerda su infancia en su Pueblo Cantillana como una poca feliz y plena, lo cual guardara siempre en su memoria. Aunque sufriera las burlas, la incom-prensin y la marginacin en muchos momentos, l era un nio sensible que supo apreciar lo que tena y dis-frutar de su entorno, del campo, de las flores, de las fiestas, las hermandades, los entierros, de las viejas de todas las caractersticas del pueblo donde le toc vivir. Gracias a las peculiaridades que vivi en su niez en un entorno como Cantillana se forj la personali-dad nica de un hombre como Ocaa.

    Desde muy nio se refugi en el di-bujo y la pintura, que siempre fue su mayor aficin, compartida con el teatro o la representacin dramti-ca de personajes populares diversos. Con poca edad comenz a trabajar en diversos oficios. Por las noches, des-pus de la jornada, comienza a pintar y a realizar sus primeros cuadros al leo sobre lienzos que compraba con sus ahorros, y poco a poco fue siendo conocido en el pueblo como un pro-metedor y joven pintor al que comen-zaron a llegarle los primeros encargos de su crculo ms cercano. A travs de la pintura Ocaa trataba de resolver los problemas que le plantean ante la sociedad rural su exagerada sensibili-dad y su sexualidad ambigua.

    Ocaa siempre fue atento a todas es-tas manifestaciones populares que lla-maban poderosamente su atencin, le producan admiracin, era algo miste-rioso, divertido y sobre todo lleno de plasticidad. Las fiestas, los entierros, las mantoneras, los juegos populares de nios, los altares, las mantillas sern las constantes que el artista perciba a su alrededor , y terminara constituyendo la base iconogrfica de su obra, como recuerdos de su niez en el pueblo.

    Durante estos aos y en contrapunto a la censura que sufra por su entorno al sentirse incomprendido y marginado por su visible feminidad y ambige-dad sexual, Ocaa tena como va de escape y realizacin personal una par-ticipacin activa en la vida religiosa y festiva de Cantillana. Debemos desta-car que Cantillana es un pueblo espe-cialmente religioso, con unas tradicio-nes y costumbres muy particulares y arraigadas que marcan el espritu y la vida cotidiana de sus habitantes y que en Ocaa tuvo una particular reper-cusin. Desde edad temprana sinti una especial atraccin hacia este fol-clore y tradiciones que logr analizar y asumir a la perfeccin. Estas parti-cularidades del pueblo marcaran su vida para siempre y se convertirn en el eje fundamental de su posterior produccin artstica, siendo denomi-nadas por el propio Ocaa como sus fetiches.

    El pueblo se divide en dos grandes devociones marianas: la Asuncin y la Pastora. Esta divisin siempre estu-vo, y sigue estando, patente en todos los mbitos de la sociedad, incluso el familiar, y supone todo un fenme-no social y antropolgico. Pertenecer a una u otra devocin se hereda por tradicin familiar y por adscripcin

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  • matrilineal o matriarcado; por tanto percibimos que la figura de la mujer tiene en Cantillana una relevancia muy importante.

    Que Ocaa en su vida en el pueblo siempre se sinti ms identificado con las mujeres, de todas las edades y cla-se social, es un hecho constatado. Las vecinas de la localidad cuentan que al artista le gustaba relacionarse con los grupos de mantoneras sentadas en las puertas y plazas del pueblo, all encontraba a las tpicas criticonas y a las viejas sabihondas, sus verdade-ras maestras de la sabidura popular que tan hondo cal en l.

    me encantaba criticar a la gente, era muy divertido

    Mantonera se denomina a las muje-res y nias dedicadas a la artesana de los flecos del mantn de Manila, artesana tpica de Cantillana. Desde el s.XIX una de las estampas ms ca-ractersticas de Cantillana sern los grupos de mujeres realizando el enre-jado del mantn en las calles y plazas del pueblo, aspecto que no pas des-apercibido para Ocaa convirtindolo en uno de sus principales fetiches. Es-tas labores, sobre todo en la poca de posguerra, alcanzaran un importante

    auge, ya que suponan una ayuda a las maltrechas economas familiares. Su confeccin es exclusivamente feme-nina. Ocaa, siempre atento a las tra-diciones y peculiaridades del pueblo, encontr en esta figura de la mujer uno de ejemplos ms claros de la cul-tura popular y ser uno de los perso-najes ms repetido en su iconografa.As pas su infancia y primera ju-ventud en el pueblo, con continuas contradicciones y una relacin amor - odio hacia sus paisanos y sus tradi-ciones.

    Segn nos relata su hermano, a los 17 aos lleg a ser un gran pintor de bro-cha gorda muy trabajador, con jorna-das diarias de 12 y 14 horas. Atendien-do a los comentarios de los vecinos de Cantillana, Pepe era muy querido por las seoras a las que les trabajaba pin-tando sus casas, desde la gente senci-lla a las seoras ms pudientes del pueblo, que lo trataban siempre desde el cario a una persona especial, exce-lente trabajador y mejor persona, que con su gracia y su desparpajo las haca partcipes de sus locuras. Fruto de es-tas fructferas relaciones con sus pai-sanos, Cantillana comienza a poblarse de obras de Ocaa, como muestra de admiracin, amistad o agradamientos a las personas ms queridas.

    Con su sueldo como pintor de pare-des contribua a la economa famili