El Ecuador en Merida

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historia de Mrida contado por un ecuatoriano

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  • Consulado General del Ecuador en MridaMezanine 1. Edificio Oficentro Av. 4 entre calles 24 y 25

    Telfono: +58 274 252848Fax: +58 274 2528961

    Email: cecumerida@cancilleria.gob.ec

    Twitter: @cecumeridahttp://merida.consulado.gob.ec/

    Ministro Cnsul: Dr. Juan Pablo ValdiviesoAgente Consular: Patricio Pinos Zambrano______________

    Edicin, Diseo y Diagramacin: Mgs. Beatriz A. Juregui.

    Fotografas Artculo Resea Histrica:Luis Enrique FarinangoBeatriz JureguiJuan Pablo Valdivieso

    Impresin de Cartula y reproduccn DVD:Luis Enrique Farinango

    ______________

    Agradecimientos: Nuestra imperecedera gratitud a aquellos que nos facilitaron la infomacin y el material que a continuacin recogemos en este libro electrnico.

    Contenido Presentacin 5 ReseaHistrica 6 SemblanzaEcuatorianaenMrida 11 RafaelLemaChico 11 LuisRengelSnchez 13 AlfonsoCuestayCuesta 15 LeonardoPezMaldonado 17 JosQuincheMaldonado 23 LuisFelipeVillarruelGarca 25 AlfredoUsubillagadelHierro 27 JuanBernardoVsconezAlarcn 9 LuisFabinSnchezCaldern 31 AlfredoRamosJimnez 33

    Consulado General del Ecuador en Mrida - Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana

    El Ecuador en Mrida El Ecuador en Mrida2 3

  • Digo que una imagen vale lo que mil palabras. En este trabajo, hemos combinados los dos elementos para dejar un testimonio visual y escrito de las actividades que el Consulado General del Ecuador en Mrida, conjuntamente con la comunidad ecuatoriana residente en este Estado, ha desarrollado a lo largo de casi dos aos de actividad.

    Esta tabula pretende ser una visin de la semblanza de la ecuatorianidad, en es-tos bellos parajes andinos de las altas sierras de Mrida. La huella de la presencia ecuatoriana, por supuesto se remonta a muchos aos atrs, se tienen evidencias de ella a partir de 1940. Pero es siempre necesario recoger dichos vestigios, escarbar la tierra para encontrar las races, araar en las calles y en las plazas para encontrar debajo de las piedras esos pasos, que de manera indeleble han firmado en los lacus-tres el ser ecuatoriano. Esas semblanzas y esos rostros los presentamos hoy, en un homenaje sincero, para la huella indeleble de nuestro Pas en esta tierra bolivariana.

    El alma ecuatoriana se plasma en los rostros de todos los compatriotas que nos han acompaado durante este tiempo en las actividades que hemos realizado. Es un testimonio de aprecio y estima, de compartir el alma nacional, de dejar ms all del tiempo y de la fragilidad de la memoria, grabada en el corazn de ese ser ecua-toriano, esta semblanza.

    No pretendemos agotar el testimonio ecuatoriano, sabemos y entendemos que esa memoria es extensa, pero esta contribucin, esperamos, har mas fcil el recuer-do. No pretendemos que nos anclemos en el pasado, sin embargo el futuro es el fruto de la tenacidad de las races y de la fortaleza de ese tronco, que es robusto, que es invencible en la medida en que el surco esculpido con amor y con trabajo, generosamente alimente con el agua esencial la memoria trascedente de las viven-cias milenares de nuestra cultura e historia ecuatorianas.

    Este trabajo pretende compartir la generosidad de las sonrisas, la camaradera que transmiten los labios y los ojos de los compatriotas, de sus hijos y de sus nietos. Por ello el acento en los rostros, en las semblanzas, en la celebracin de la alegra de mostrar nuestra tradicin y nuestro ancestro, en estas tierras andinas y caribeas, bruidas por el sol y esculpidas por el ventisco de los Andes, que musita libertad.

    Ustedes compatriotas representan la ecuatorianidad, en esta Venezuela tan amada por Bolvar, vencido tan solo por instantes en su Delirio sobre el Chimborazo, macizo ecuatoriano que cont al Pico Bolvar los triunfos libertarios en Pichincha, en Junn y en Ayacucho, obras inclumes de Titanes como El Libertador y como Sucre, el Abel Americano.

    Dr. Juan Pablo Valdivieso,Ministro, Cnsul General del Ecuador

    Mrida, Diciembre de 2014

    Presentacin

    Consulado General del Ecuador en Mrida - Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana

    El Ecuador en Mrida El Ecuador en Mrida4 5

  • Resea Histrica

    Alta ciudad de pramos

    Cerrada secretaConsentida1

    Orgenes

    Tal como lo expresa el distingui-

    do historiador Dr. Guillermo Morn:

    ..Venezuela es, principalmente, un pas mar-

    timo, caribeo Venezuela no ha sido pas

    andino. Pero las estribaciones de los Andes pen-

    etran su territorio y tambin en los lomos an-

    dinos se formaron provincias desde el siglo

    XVI El poblamiento andino venezolano vie-

    ne desde Pamplona, desde el Nuevo Reino.

    Contina su relato con la afirmacin siguiente:

    La ciudad de Mrida (1558) y la Villa de San

    Cristbal (1561), fundadas por iniciativa de Tunja

    y de Pamplona, tuvieron el claro propsito de lle-

    nar el largo camino entre la provincia de Venezuela

    y el Nuevo Reino, por los senderos cordilleranos. El

    trfico comercial adquiere un ritmo importante con

    ambos establecimientos, especialmente en cuanto

    a las mercancas que vienen por el Lago de Mara-

    caibo y los ganados de los numerosos valles.2 1 Ramn Palomares (poeta)

    2 Morn, G.; Historia de Venezuela, 4ta ed. Ampliada y corregida; Los Libros del Nacional; Caracas, 2012

    se ha credo hasta ahora, fund Juan Rodrguez

    Surez la ciudad de Mrida, en memoria de la

    Mrida espaola de donde era oriundo, y pro-

    sigue, Aun cuando Fray Pedro Simn no precisa

    el da en que Rodrguez Surez hizo la fundacin

    de Mrida, por las noticias que l suministra y

    las que hemos hallado en manuscritos originales,

    podemos fijarla con exactitud, en nueve de oc-

    tubre de 1558. En 14 del propio mes de octubre

    escribi Rodrguez Surez una carta a Pamplo-

    na dando cuenta del descubrimiento de las Sie-

    rras Nevadas, que ya haban tenido a la vista, y

    ponderando la masa de poblacin pacfica y la-

    boriosa que haban encontrado en sus faldas.

    El capitn Rodrguez Surez fue en persona a las

    costas de la laguna de Maracaibo, que entraban en

    la jurisdiccin de la nueva ciudad, donde se halla-

    ba a mediados de marzo siguiente, cuando recibi

    aviso de la llegada del capitn Juan Maldonado a

    Mrida, con poderes de la Audiencia de Bogot

    para prenderlo y sustituirlo en la conquista y po-

    blacin que ya tena hechas Rodrguez Surez se

    dej prender y remitir a Santaf, pues sus concien-

    cia no le acusaba de delito alguno y esperaba ver

    fcilmente declarada su inocencia.,, Maldonado no

    estuvo por nada de lo hecho anteriormente. As

    fue que, enseguida tom bajo sus rdenes la gente

    de Rodrguez Surez y traslad la ciudad a cinco

    o seis leguas ms al norte, por la misma caada

    o valle de Chama, asentndola en la parte infe-

    rior de una hermosa mesa, frente a los picachos

    nevados de la Sierra y trocndole el nombre de

    Mrida por el de Santiago de los Caballeros3

    La Provincia de Mrida

    El 3 de noviembre de 1622 se dio ttulo de

    Gobernador y Capitn General de la Provincia de

    3 Febres-Cordero, T.; Dcadas de la Historia de Mrida; Ediciones El otro el mismo, Mrida, 1920-2008

    Mrida, al venezolano (nacido en la ciudad de

    Trujillo), Juan Pacheco Maldonado A par-

    tir de Pacheco Maldonado, la ciudad de Mrida se

    convierte en la capital de la Provincia. All tienen

    su sede los dems gobernadores hasta 16814

    La Vocacin cultural

    Si se considera el siglo XVI como el de la fundacin

    y el siglo XVII, como el de constitucin polti-

    ca de la Provincia de Mrida, bien puede decirse

    que el siglo XVIII es el de la cultura meridea.

    Mrida logra constituirse en el centro educati-

    vo ms importante del occidente venezolano con

    el establecimiento del Colegio San Francisco Javier

    de la Compaa de Jess, en las primeras dca-

    das del siglo XVII (1626), el cual ejerci una labor

    ininterrumpida durante casi 139 aos - El colegio

    y la biblioteca del colegio que contaba con ms de

    6.000 volmenes pas a poder de los dominicos,

    al igual que la iglesia conocida como El Carmen-.

    La larga experiencia educativa del colegio jesutico

    dej sus huellas en la vida social, cultural y es-

    piritual en la ciudad andina, las que despus de

    dieciocho aos de la expulsin de sus gestores, a

    4 Morn, G.; Historia de Venezuela, 4ta ed. Ampliada y corregida; Los Libros del Nacional; Caracas, 2012

    Por: Manuel Rengel Avils. Phd.

    Don. Tulio Febres-Cordero, hijo dilec-

    to y cronista de la ciudad, escribe lo si-

    guiente tomado del relato de Fray Pedro Simn:

    Gobernando en esta ciudad (Pamplona) el

    capitn Ortn Velasco, se determin, pues, el ao

    de 1558, que saliese en demanda de las Sierras

    Nevadas el capitn Juan Rodrguez Surez, que era

    a la sazn Alcalde de Pamplona; y a principios del

    mes de junio, con cien soldados, march con rum-

    bo a los valles de Ccuta, de donde sigui por las

    lomas del Viento hasta el Valle de Santiago, que

    llamaron as por haber entrado en l el da de este

    Apstol, o sea el 25 de julio. Despus de algunos

    das de descanso en este valle, pasaron adelante,

    rumbo al norte hallando resistencia por parte de

    los indios de Triba y Valle de San Bartolom del

    Cobre, que descubrieron el 24 de agosto, el cual

    atravesaron hasta salir a las tierras de los Gritas y

    Bailadores, despus de varios sucesos; y de aqu

    pasaron el ro Chama por el sitio de los Estanques,

    llegaron a las Lagunillas del Ura