LA EVOLUCIÓN UNA TEORIA EN CRISIS

Click here to load reader

  • date post

    06-Aug-2015
  • Category

    Documents

  • view

    1.197
  • download

    10

Embed Size (px)

Transcript of LA EVOLUCIÓN UNA TEORIA EN CRISIS

LA EVOLUCIN UNA TEORA EN CRISIS1

El libro de 1986 de Michael Denton, Evolution: A Theory in Crisis (La evolucin: Una teora en crisis), es una crtica secular del darwinismo ortodoxo. Es reflexiva, lgica, emprica y est bien escrita. Denton es respetuoso y equilibrado, mostrando un raro conocimiento de y simpata hacia Charles Darwin. Distingue entre microevolucin ymacroevolucin. Lo primero tiene lugar dentro de los genotipos. Los pinzones de los Galpagos estudiados por Darwin ilustran la microevolucin, lo mismo que el solapamiento circunpolar entre especies de gaviotas, y las muchas variedades de moscas de la fruta en las islas Hawaii. Sin embargo, la crianza selectiva de pichones, gallinas, pavos, ganado, caballos, perros, gatos y muchos otros animales domsticos dan resultados similares en menos tiempo. La macroevolucin, el segundo concepto, es lo que debiera haber ocurrido si la evolucin hubiera debido llegar a la primera clula, o saltar a travs de los genotipos, digamos que desde un reptil a un ave. Mientras que la microevolucin es evidente en la distribucin geogrfica de muchas especies vivientes2 y en la crianza selectiva, ello sustenta slo la teora especial de Darwin, la de la variacin dentro de genotipos. Pero la teora general, cambio a travs de los tipos (o macroevolucin) exige el cambio hacia arriba en lugar de un movimiento lateral. Para la macroevolucin, el problema es cmo pudieron surgir formas de vida viables totalmente desarrolladas totalmente por accidente. Denton cita a Monod, que dijo: El solo azar est en el origen de cada innovacin, de toda creacin en la biosfera. El puro azar, absolutamente libre pero ciego.3 Se

supone que el azar dio origen al primer organismoquiz una bacteria, un alga o un protozoo. Posteriormente, segn propone la teora, el cambio desemboc en complejos invertebrados y plantas, seguidos por los peces, anfibios, reptiles, aves, y, por ltimo, los mamferos. Segn Denton, la prueba de una secuencia as exige al menos uno de dos tipos de evidencia: o bien una cadena ininterrumpida de fsiles de transicin o de intermedios supervivientes, o reconstrucciones plausibles de tales series junto con sus respectivos nichos ecolgicos. La dificultad reside en mostrar cmo cada eslabn de la cadena podra ser viable el tiempo suficiente para que pudiera establecerse el siguiente. Slo mediante el establecimiento de series completas de transicin puede hacerse plausible la hipotetizada continuidad de la jerarquadesde luego, la prueba emprica es una exigencia mucho ms difcil de suplir. Aqu de lo que se trata es de la mera plausibilidad. Si tales transiciones jams tuvieron lugar, se deberan hallar formas intermedias en los fsiles y en organismos vivientes. Las clases existentes deberan solaparse. Los lmites claramente marcados deberan ser ms la excepcin que la regla. Aunque Darwin esperaba que llegaran a aparecer transiciones fsiles, no fue as. Slo se evidenciaban casos triviales de microevolucin, difcilmente rivalizando con la crianza selectiva. Y no se hizo posible ninguna medicin precisa de la distancia entre clases existentes hasta transcurridos ms de cien aos. O echemos un vistazo al Celacanto. En base de la evidencia fsil, los evolucionistas crean que se trataba de un intermedio entre los peces y los anfibios. Las reconstrucciones mostraban al Celacanto con caractersticas anfibias y ictneas. Posteriormente se descubrieron Celacantos vivos en el Ocano Indico cerca de la Provincia

del Cabo, Africa del Sur. Eran peces. Las reconstrucciones haban sido errneas. Lo que demuestra que los fsiles constituyen una pobre base para inferencias detalladas acerca de enlaces propuestos entre las clases. Sin embargo, Denton observa que los avances en microbiologa posibilitan acceder a un nuevo tipo de evidencia. Es ahora posible comparar directamente los bloques bsicos de construccin las protenas de los seres vivos. Denton observa que las protenas determinan toda la biologa de un organismo, todas sus caractersticas anatmicas, sus funciones fisiolgicas y metablicas.....4 Es difcil creer que la estructura protenica y la evolucin pudieran carecer de relacin. Denton escribe: La secuencia aminocida de una protena de dos organismos diferentes puede ser fcilmente comparada alineando las dos secuencias y contando la cantidad de posiciones en que difieren las cadenas.5 Y estas diferencias pueden ser cuantificadas de una manera exacta y proveen un enfoque enteramente novedoso para la medicin de las diferencias entre especies. ... Al proseguir el trabajo en este campo, se hizo claro que cada protena particular tena una secuencia ligeramente diferente en especies diferentes y que especies estrechamente relacionadas tenan secuencias estrechamente relacionadas. Cuando se compararon las secuencias de hemoglobina de mamferos diferentes, como el hombre y el perro, la divergencia secuencial era de alrededor del veinte por ciento, mientras que al compararse la hemoglobina de dos especies disimilares como el hombre y la carpa, se encontr que la divergencia secuencial era de alrededor del cincuenta por ciento.6

Estas comparaciones posibilitan la comprobacin de hiptesis sugeridas por la ortodoxia neodarwinista. Por ejemplo, supongamos que las bacterias hayan estado presentes por mucho ms tiempo que las especies multicelulares, p.e., los mamferos. Supongamos adems que las bacterias estn ms estrechamente relacionadas con las plantas que con los peces, anfibios, y mamferos, en este orden. Si es as, deberamos ver evidencia de estos hechos en las secuencias de aminocidos de las protenas comunes. Por ejemplo, todos los grupos mencionados emplean citocromo C, una protena empleada en produccin de energa. Las diferencias en esta protena deberan concordar con una secuencia evolutiva. Sin embargo, la comparacin del citocromo C bacteriano las protenas correspondientes en el caballo, pichn, atn, gusano de seda, trigo y levadura muestra que estas ltimas son todas equidistantes del de la bacteria. La diferencia entre la bacteria y la levadura no es menor que entre la bacteria y el mamfero, o entre cualesquiera de las otras clases. Tampoco cambia la cosa si escogemos otras clases o protenas diferentes. Las clases tradicionales de organismos son identificables a travs de la jerarqua tipolgica, y las distancias relativas entre las mismas resultan similares, con independencia de las hipotticas secuencias evolutivas. Por ejemplo, Denton observa que los anfibios no se encuentran entre los peces y los vertebrados terrestres. En contra de la teora ortodoxa, los anfibios estn a la misma distancia de los peces que los reptiles y los mamferos.7 En todas las comparaciones, las hiptesis del evolucionismo general resultan falsas. Escribe Denton: El hallazgo realmente significativo que sale a la luz al comparar las secuencias aminocidas de las protenas es

que es imposible disponerlas en ninguna clase de serie evolutiva.8 El resultado de esto es que todo el concepto de evolucin se derrumba9 [debido a que] la pauta de diversidad al nivel molecular se conforma a un sistema jerrquico sumamente ordenado. Cada clase es, al nivel molecular, singular, aislada y carente de relacin mediante intermedios.10 Adems, los ajustes accidentales de diseo que exige el evolucionismo general son desastres lgicos. Las mutaciones aleatorias debidas a la radiacin, a errores de copia o a otras fuentes propuestas, raramente resultan en ajustes viables de diseo, y nunca en diseos perfectos ms avanzados. La evidencia en favor de una evolucin general est totalmente ausente, y las predicciones en base de la teora resultan falsas. Darwin confes que Lo distintivo de las formas especficas y el hecho de que no estn amalgamadas entre s mediante innumerables formas de transicin es una dificultad muy evidente.11 Con todo, insiste l en un cambio gradual debido a la seleccin natural que, a decir de l, no puede producir modificaciones grandes o repentinas; slo puede actuar mediante pasos cortos y lentos.12 Ms de un siglo despus, el registro fsil sigue sin ajustarse a la ortodoxia darwinista. Irnicamente, fue al admitir este secreto profesional de la paleontologa13 que el profesor Stephen Jay Gould, de Harvard, adquiri fama y gloria. A partir de Darwin, los investigadores llegaban a abismos infranqueables por todas partes de la jerarqua biolgica. Sin embargo, pretendan que estos abismos no existan. Esto

prepar la escena para la teora saltacional de Gouldidea sta que Darwin haba rechazado de modo expreso. La idea de Gould es semejante a las fantasas de Fred Hoyle14 y de Francis Crick15 acerca de civilizaciones extraterrestres. Mientras que Gould, junto con su colega Niles Eldredge, propone milagrosos saltos repentinos en el progreso evolutivo,16 Hoyle y Crick proponen la panspermiasemillas de vida procedentes de alguna civilizacin extraterrestre. Todas estas teoras sirven slo para echar atrs el problema. Denton las rechaza, y concluye que un diseo perfecto implica una suprema inteligencia. Pero, a diferencia de Gould, Eldredge, Hoyle y Crick, no alcanza su propia propuesta a partir de una imaginacin desbocada, sino por una implacable aplicacin de la lgica. Observa l que el problema del designio y su solucin encuentran una analoga casi perfecta en la dificultad de generar textos en un idioma determinado. Mientras que la cantidad de textos posibles es grande, la cantidad de cadenas de letras carentes de sentido es mucho mayor en rdenes de infinitud. Es tirar muy por lo bajo decir que la probabilidad de generar por azar incluso un texto gramatical de slo unos pocos cientos de palabras es despreciablemente pequea. Cualquier cadena de lenguaje con sentido implica inteligencia. De la misma manera, las secuencias viables del material de la vida estn en una proporcin infinitesimal frente a todas las posibles secuencias. La pregunta es cmo podra surgir por accidente una secuencia viable. Denton considera las probabilidades. Cita a Hoyle y Wickramasinghe, que estiman