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John Edison Mazo LoperaEstudiante de FilosofaUniversidad de AntioquiaLiteratura Colombiana II

Las cosas extraas que les suceden a los latinoamericanos en EuropaEste escrito tiene como propsito comentar algunas caractersticas del libro titulado Doce cuentos peregrinos de Gabriel Garca Mrquez. La idea principal de este escrito insiste en las palabras del prlogo que hace el mismo autor, cuando afirma haber recibido un sueo ejemplar donde se figura que est muerto mientras sus amigos lo acompaan con un nimo de fiesta. Al final, cuando todos empiezan a irse, Mrquez quiere acompaarlos, pero uno de ellos lo retiene. Slo entonces comprendi que morir es no estar nunca ms con los amigos. Y ms adelanta agrega: No s por qu, aquel sueo ejemplar lo interpret como una toma de conciencia de mi identidad, y pens que era buen punto de partida para escribir sobre las cosas extraas que les suceden a los latinoamericanos en Europa.[footnoteRef:1] Tal idea se expresa en tres aspectos de la narracin: el tiempo, los prodigios y las cosas. Ahora bien, en un primer momento, se estudiarn tres interpretaciones sobre dichos cuentos para comprender el estado de la discusin sobre este trabajo de Garca Mrquez y, despus, se presentarn a modo de reflexin personal, los tres aspectos que propongo en este escrito, es decir, el tiempo, los prodigios y las cosas en los Doce cuentos peregrinos. [1: Gabriel Garca Mrquez, Doce cuentos peregrinos, Editorial la Oveja Negra, Bogot, 1992, p. 14.]

Anlisis de tres artculos sobre los Doce cuentos peregrinos de Garca MrquezLos tres artculos que se estudiarn a continuacin se llaman: Doce cuentos peregrinos o el espacio de la prdida: Gabriel Garca Mrquez en el laberinto europeo (2012), La cotidianidad de lo inslito: los cuentos peregrinos de Gabriel Garca Mrquez (1997) y Doce cuentos peregrinos, de Gabriel Garca Mrquez. Reflexiones en torno a la experiencia del viaje (1997). En ellos el espacio, la supersticin, el tiempo, la idea de la muerte, el viaje religioso, la infancia feliz, la topologa kafkiana y los hechos maravillosos hacen parte de las caractersticas literarias de los Doce cuentos peregrinos.[footnoteRef:2] Mercedes Cano Prez agrega que una de las claves para entender estos cuentos, adems del prlogo del autor, tambin est en el discurso que pronunci al recibir el premio Nobel, ya que en tal discurso se hace patente la terrible soledad y desunin entre Amrica y Europa, dice: En las palabras del colombiano pervive una desazn ntima al contemplar la desunin entre Europa y Amrica, sobre todo porque el prurito racionalista de la primera le impide acceder a la peculiar realidad de lo americano.[footnoteRef:3] [2: Mercedes cano Prez, Doce cuentos peregrinos o el espacio de la prdida: Gabriel Garca Mrquez en el laberinto europeo, en: Anales, 24, 2012, pp. 369-389, Universidad de Alicante, p. 376; Eva Valcrcel, Doce cuentos peregrinos, de Gabriel Garca Mrquez. Reflexin en torno a la experiencia del viaje, en: El cuento hispanoamericano del siglo XX: teora y prctica, Editores: Universidade da Corua, Espaa, 1997, p. 369; Jess Bentez Villalba es muy puntual a especificar que el espacio de los cuentos est ubicado en ciudades europeas tales como Pars, Roma, Barcelona, Madrid, Viena, Ginebra, Zaragoza, Npoles, entre otros lugares menos definidos. Vase, Jess Bentez Villalba, La cotidianeidad de lo inslito: los cuentos peregrinos de Gabriel Garca Mrquez, en: El cuento hispanoamericano del siglo XX: teora y prctica, Editores: Universidade da Corua, Espaa, 1997, p. 83.] [3: Ibdem., Mercedes cano Prez, 2012, p. 371. ]

Jess Bentez Villalba intenta rastrear los elementos constitutivos de los doce cuentos mencionados para corroborar si se ha producido algn cambio entre el periodismo y la literatura, ya sea novela o cuento de Garca Mrquez. Con relacin al realismo, aparecern dos elementos efectivamente reales en los cuentos, ciudades europeas (Pars, Roma, Barcelona, etc.) y personajes histricos (Aim Csaire, Pablo Neruda, Miguel Otero Silva, Rosa Regs y Buenaventura Durruti). Por otra parte, el autor utiliza frecuentemente la primera persona del singular para narrar varios de sus cuentos (el rastro de tu sangre en la nieve; Slo vine a hablar por telfono; La Luz es como el agua, Me alquilo para soar) imprimiendo as, cierta verosimilitud a sus narraciones tras afirmar que alguien le cont, que l mismo lo comprob, etc. [footnoteRef:4] Pues bien, finalmente, con respecto a la ficcin, uno de los elementos ms destacados por la lectura de Villalba es el destino. Ese elemento tan comn en la literatura universal, pero que en el caso de Garca Mrquez cobra tanta fuerza en sus narraciones al presentar un contraste tan fuerte entre la racionalidad europea y las fantsticas experiencias de los latinoamericanos en Europa. [4: Jess Bentez Villalba, La cotidianeidad de lo inslito: los cuentos peregrinos de Gabriel Garca Mrquez, en: El cuento hispanoamericano del siglo XX: teora y prctica, Editores: Universidade da Corua, Espaa, 1997, p. 80.]

Eva Varcrcel hace hincapi en las cosas extraas que les suceden a los peregrinos. Se sobre entiende que son extranjeros, pero al principio no hace la precisin de que aquellos peregrinos no son ni chinos, ni judos, ni indios, sino como lo seala Garca Mrquez en su prlogo, son cosas extraas que les suceden especficamente a los latinoamericanos en Europa. El discurso de esta interpretacin se hace un poco mtico: El mito del peregrino subraya en el viaje el carcter inherente de la transitoriedad del presente frente a los fines perseguidos y presentidos que son de naturaleza superior e ignota. Por ello, el hroe del viaje, el peregrino en trminos cristianos, ha de estar impregnado de idealismo.[footnoteRef:5] Esta interpretacin exige que el cristianismo sea la condicin de posibilidad de la fantasa y la supersticin de aquellos peregrinos, sin embargo, dnde queda la santera, el sincretismo y la magia de los latinoamericanos, tan reconocible en Buen Viaje, seor presidente y Diecisiete ingleses envenenados? [5: Ibdem., Eva Varcrcel, 1997, p. 371.]

El artculo de Mercedes Cano introduce una interpretacin bastante interesante en su anlisis. Me refiero a la espacialidad Kafkiana en los Doce cuentos peregrinos. Entendemos por espacialidad kafkiana aquella que muestra una fisonoma engaosa al individuo, de manera que este no encuentra la manera de defenderse u ocultarse de una presencia hostil que nunca se conoce de primera mano. La ferocidad institucionalidad del hospital en Solo vine a hablar por telfono y la sacralidad inaccesible de la burocracia Vaticana en el cuento La santa, son dos ejemplos de aquella espacialidad que la autora llama Kafkiana, justamente porque las entidades afables y caritativas que conocen los latinoamericanos, se revelan como las ms hostiles en tierras europeas.[footnoteRef:6] [6: Ibdem., Mercedes Cano Prez, 2012, p. 382-383]

El tiempo, los prodigios y las cosas en los Doce cuentos peregrinos.Un prodigio no necesariamente es un acontecimiento extraordinario y escandaloso. En los cuentos La luz es como el agua y el avin de la bella durmiente no se narran acontecimientos o fenmenos tan extraos como en La santa, Me alquilo para soar o El rastro de tu sangre en la nieve. Los prodigios son acontecimientos que simplemente anuncian o comunican algo. En este sentido, debera considerarse como un prodigio el enamoramiento repentino. En el cuento El avin de la bella durmiente un viajero latinoamericano se enamora repentinamente de una mujer extraa que viaja en el asiento de al lado. Su belleza es casi mtica. En este cuento, el amor a primera vista se vive como algo extraordinario, a pesar de ser la nadera ms comn de la vida. Slo que en este cuento, es algo repentino y le acontece a los latinoamericanos cuando ven a una mujer de camino al extranjero. El narrador, que es el mismo protagonista de la narracin, le pregunta a la empleada de registro si ella cree en el amor a primera vista. La respuesta es aclaradora: Los imposibles son los otros.[footnoteRef:7] As pues, los amores comunes, los que se fabrican a fuerza de cotidianidad son los imposibles, mientras que los amores repentinos en los que se ven envueltos los latinoamericanos, son los autnticamente reales, a pesar de su fugacidad: () Entonces se puso la chaqueta de lince, pas casi por encima de m con una disculpa convencional en castellano puro de las Amricas, y se fue sin despedirse siquiera, sin agradecerme al menos lo mucho que hice por nuestra noche feliz, y desapareci hasta el sol de hoy en la amazonia de Nueva York.[footnoteRef:8] [7: Gabriel Garca Mrquez, Doce cuentos peregrinos, Editorial la Oveja Negra, Bogot, 1992, p. 78.] [8: Ibdem., P. 84.]

Otro prodigio puede ser concebido en la lectura del cuento La luz es como el agua. En este caso, el naufragio de Tot y Joel, los dos nios que navegaban en un mar de llanas en el quinto piso del nmero 47 del Paseo de la Castellana en Madrid, da lugar a un acontecimiento fatal. La imaginacin fue un duro golpe, pero divertido para los nios, pues cumplieron su sueo de bucear hasta encontrar cosas que ya se haban perdido en la oscuridad. El prodigio de su muerte consisti en hacer de la luz un autntico mar de llamas, llevando a cabo el portento de la poesa, tal como lo indica el narrador: Esta aventura fabulosa fue el resultado de una ligereza ma cuando participaba en un seminario sobre la poesa de los utensilios domsticos. Tot me pregunt cmo era que la luz se encenda con slo apretar un botn, y yo no tuve el valor de pensarlo dos veces. La luz es como el agua-le contest-: uno abre el grifo, y sale. [footnoteRef:9] Los nios no han padecido el portento, sino que lo han llevado a cabo, pues, ellos hicieron efectivas las palabras poticas que escucharon, ya que la luz s puede ser como el agua. [9: Ibdem., P. 194.]

Con respecto al tiempo, los meses y los aos pasan a vuelo de pjaro. Incluso, algunos personajes parecen perderse en l. En el cuento Solo vine a hablar por telfono, el tiempo es veloz como en ningn otro. Mara de la Luz Cervantes a los veintisiete aos de edad fue recluida por equivocacin en un hospital mental; el mismo da en que iba a encontrarse con su esposo a las siete de la noche. Su reclusin fue casi repentina y completamente por equivocacin. El alarmante descubrimiento que hizo Mara despus de ingresar al edificio sombro, para solicitar tan slo hablar por telfono, la escandaliz de tal como que quiso escapar de inmediato, pero todo fue en vano. La guardiana del hospital mental para damas, Herculina, la someti sin mayor esfuerzo y los somnferos que le inyectaron le bastaron para esperar tranquilamente el amanecer del siguiente da. Al amanecer, no supo cunto tiempo haba pasado cuando volvi en s. Esa misma tarde fue inscrita en el asilo. Pocas pginas despus, se dice que Mara haba pasado una semana y, unos renglones ms adelante, el narrador nos dice que Mara se haba adaptado a las condiciones de la vida en el sanatorio despus de transcurrir dos meses. Nadie conoca de su paradero, hasta que finalmente, despus de meditarlo con resignacin, decidi ceder a la insistencia de Herculina, para venderle una noche junto a ella. El precio fue convenido, su esposo sera enterado de la situacin. Al sbado siguiente, dice el narrador, apareci Saturno el Mago, el esposo de Mara en las instalaciones del sanatorio. Sin embargo, su llegada dur tan poco como y fue tan incierta que Mara reconoci su inexorable destino, ni su propio esposo la reconoci cuerda. Despus de intentar muchas veces ver de nuevo a Mara, Saturno hizo lo imposible por que le recibiera una carta, pero fue intil.[footnoteRef:10] El tiempo transcurri de prisa, tanto como para que Saturno desistiera ante la realidad. Se supo que se cas de nuevo y que se fue de Barcelona. De Mara tan slo se dice que pareci lcida la ltima vez que la visit una mujer a la que Saturno le encarg llevarle cigarrillos y ayudarla en casos de urgencias imprevistas. La narracin finaliza dejando al lector con la incertidumbre de su paradero, pero lo cierto es que El hospital fue de molido, como un mal recuerdo de aquellos tiempos ingratos.[footnoteRef:11] [10: Ibdem., p. 117. ] [11: Ibdem., p. 118.]

El tiempo tambin es un elemento importante del cuento Mara dos Prazeres. En este cuento se narra el intenso tiempo de la angustia ante la muerte. La seal o el prodigio se presentaron a esta mujer en forma de sueos. Su interpretacin le vaticinaba una muerte inminente. Sin embargo, Mara dos Prazeres, mientras calculaba su muerte, fue sorprendida por un nuevo acontecimiento que le dara indicios de un nuevo nacimiento. Inesperadamente, un hombre joven la dese a pesar de su vejez. De modo que su sueo no le haba vaticinado el final de la vida, sino un nuevo inicio. Ya haban pasado tres largos aos despus de aquella seal. Fueron aos de sufrimiento y oscuridad, pero para Mara dos Prazeres, haba valido la pena para vivir aquel instante.[footnoteRef:12] [12: Cf., Ibdem., p. 144.]

El asiento de caf en un pasillo, los signos del zodiaco, un perro que llora, una espina mortal, un cuerpo incorruptible, edificios y castillos sombros, el mar, barcos y botes, el anillo de serpiente con ojos de diamante, entre otras cosas, son las que Gabriel Garca Mrquez menciona en sus Doce cuentos peregrinos. Las seales, los prodigios y el tiempo se objetivan en ellos. La vida y la muerte slo se hacen previsibles cuando las cosas que rodean a los personajes empiezan a revelarse uno tras otro. El asiento de caf en una taza un buen motivo para suponer que la vida ser mejor; un perro puede ser el mejor consuelo ante la soledad y la amenaza constante ante la muerte en tierras extranjeras; un juego de botes fue una aventura fatal; un anillo de serpiente fue el motor del recuerdo cuando la memoria rescat del olvido a una mujer que se venda para soar. Es muy interesante que Gabriel Garca Mrquez manifieste en estos cuentos las formas extraas como los latinoamericanos ven las cosas o, mejor dicho, como las imaginan. En tales experiencias, las cosas extraas siempre son las mismas cosas cotidianas, a la vez que son amenazantes, mortales y consoladoras. La imaginacin del latinoamericano en estos cuentos, es un pndulo que oscila entre la vida y la muerte, la diversin y el aburrimiento, la ilusin y la desesperanza. Tambin, puede ser tan eficaz como extrema y, ni siquiera, la edad infantil o la vejez se escapan a ella. Haciendo creble, de tal modo, que efectivamente haya cosas extraas que les suceden a los latinoamericanos en Europa.

BibliografaMercedes cano Prez, Doce cuentos peregrinos o el espacio de la prdida: Gabriel Garca Mrquez en el laberinto europeo, en: Anales, 24, 2012, pp. 369-389, Universidad de Alicante.Jess Bentez Villalba, La cotidianeidad de lo inslito: los cuentos peregrinos de Gabriel Garca Mrquez, en: El cuento hispanoamericano del siglo XX: teora y prctica, Editores: Universidade da Corua, Espaa, 1997.Eva Valcrcel, Doce cuentos peregrinos, de Gabriel Garca Mrquez. Reflexin en torno a la experiencia del viaje, en: El cuento hispanoamericano del siglo XX: teora y prctica, Editores: Universidade da Corua, Espaa, 1997.7