Whipple

4
Capítulo 10 RESECCIÓN PANCREÁTICA Y PERIAMPULAR 165 PANCREATODUODENECTOMÍA CEFÁLICA (OPERACIÓN DE WHIPPLE) Este procedimiento, por lo general, comienza con una laparoscopia en un esfuerzo por determinar metástasis a distancia y con el uso del ultrasonido laparoscópico para detectar la presencia o ausencia de metástasis hepáticas insospechadas o compromiso vascular. TÉCNICA DE LA PANCREATODUODENECTOMÍA CEFÁLICA Se describe una técnica de uso común. Sin embargo, yo prefiero las variaciones en la técnica de la pancreaticoyeyu- nostomía y la coledocoyeyunostomía, las cuales se detallan a continuación (ver Figs. 10-16 y 10-17) y se reseñan en los videos. Resección Si la laparoscopia no muestra evidencia de enfermedad metastásica o de depósitos peritoneales y si se han colo- cado apropiadamente los puertos laparoscópicos en la incisión subcostal bilateral planificada, se hace la incisión. Se usa una incisión en la línea media o una incisión subcostal derecha extendida. Se abre el abdomen y se realiza una laparotomía exploratoria. El hígado se evalúa para detectar metástasis y se examina particularmente la inva- sión del mesocolon transverso. Se evalúa entonces la lesión para determinar la resecabilidad. El colon se moviliza (Fig. 10-5) y la vena cava inferior se diseca de todo tejido. La tercera y cuarta parte del duodeno se desvía y el páncreas se eleva de modo que se pueda pasar una mano detrás del páncreas para palpar la masa tumoral (Fig. 10-6). Esto general- mente determina si hay o no probabilidad de extensión posterior a la arteria mesentérica superior. La invasión macroscópica de la arteria mesentérica superior presupone compromiso venoso y a menos que la arteria esté Figura 10-5. El colon se moviliza desde el cuadrante superior derecho (lí- nea punteada). Figura 10-6. La tercera y la cuarta porción del duodeno se desvían y se eleva el páncreas de modo que se pueda pasar una mano detrás del páncreas para palpar la masa y los vasos mesentéricos superiores.

Transcript of Whipple

Page 1: Whipple

Capítulo 10 • RESECCIÓN PANCREÁTICA Y PERIAMPULAR 165

PANCREATODUODENECTOMÍA CEFÁLICA (OPERACIÓN DE WHIPPLE)

Este procedimiento, por lo general, comienza con una laparoscopia en un esfuerzo por determinar metástasis a distancia y con el uso del ultrasonido laparoscópico para detectar la presencia o ausencia de metástasis hepáticas insospechadas o compromiso vascular.

TÉCNICA DE LA PANCREATODUODENECTOMÍA CEFÁLICA

Se describe una técnica de uso común. Sin embargo, yo prefiero las variaciones en la técnica de la pancreaticoyeyu-nostomía y la coledocoyeyunostomía, las cuales se detallan a continuación (ver Figs. 10-16 y 10-17) y se reseñan en los videos.

Resección

Si la laparoscopia no muestra evidencia de enfermedad metastásica o de depósitos peritoneales y si se han colo-cado apropiadamente los puertos laparoscópicos en la incisión subcostal bilateral planificada, se hace la incisión. Se usa una incisión en la línea media o una incisión subcostal derecha extendida. Se abre el abdomen y se realiza una laparotomía exploratoria. El hígado se evalúa para detectar metástasis y se examina particularmente la inva-sión del mesocolon transverso.

Se evalúa entonces la lesión para determinar la resecabilidad. El colon se moviliza (Fig. 10-5) y la vena cava inferior se diseca de todo tejido. La tercera y cuarta parte del duodeno se desvía y el páncreas se eleva de modo que se pueda pasar una mano detrás del páncreas para palpar la masa tumoral (Fig. 10-6). Esto general-mente determina si hay o no probabilidad de extensión posterior a la arteria mesentérica superior. La invasión macroscópica de la arteria mesentérica superior presupone compromiso venoso y a menos que la arteria esté

Figura 10-5. El colon se moviliza desde el cuadrante superior derecho (lí-nea punteada).

Figura 10-6. La tercera y la cuarta porción del duodeno se desvían y se eleva el páncreas de modo que se pueda pasar una mano detrás del páncreas para palpar la masa y los vasos mesentéricos superiores.

Page 2: Whipple

166 Sección IV • Páncreas

completamente libre, el procedimiento está terminado. Se eleva el epiplón y se aborda el saco menor. El epiplón se separa del colon y se identifica el borde inferior del páncreas. La superficie anterior de la vena mesentérica se identifica (ver abajo) y la vena gastroepiploica derecha se divide en la rama anterior de la vena pancreaticoduo-denal inferior, ligada justo por debajo del páncreas. Los vasos cólicos medios que drenan en la vena mesentérica superior pueden ser preservados pero también pueden dividirse sin consecuencias. La presencia de cualquier várice significativa en el epiplón o mesenterio colónico debería generar preocupación sobre la obstrucción de la vena porta o de la vena mesentérica superior.

El páncreas se eleva entonces desde la cara anterior de la vena mesentérica superior (Fig. 10-7). Si este plano de disección está libre, antes de completar la disección desde abajo, se dirige la atención al borde superior del páncreas, donde se identifica la arteria hepática común (Fig. 10-8).

La magnitud de la pulsación de la arteria hepática común se examina concienzudamente para evitar un sín-drome de ligamento mediano arcuato. Se identifica la arteria gastroduodenal y, si no hay adherencias o compro-miso de la arteria hepática común, la arteria gastroduodenal se liga doblemente y se divide, como se hace también con la arteria gástrica derecha (ver Fig. 10-8).

Este abordaje provee un excelente acceso a la parte superior de la vena porta por encima del borde superior del páncreas (ver abajo). La vena porta se puede disecar entonces superiormente retrayendo la arteria hepática común hasta su bifurcación, a la izquierda del paciente, y aislando el conducto hepático común. La vesícula biliar se moviliza y se desvía hacia abajo de tal modo que esté unida solo por el conducto cístico. Por otra parte, si la vesícula biliar está en una vía difícil, la arteria cística puede ser dividida y la vesícula biliar removida. El conducto biliar común no se divide en este estadio (ver abajo). En algún punto durante esta disección, se debería decidir si se toma o no una biopsia del páncreas (ver abajo).

Figura 10-7. El páncreas se eleva desde la cara anterior de la vena mesen-térica superior para determinar si hay o no adherencia del tumor. Esto es, en esencia, un plano avascular. El sangrado venoso desde este lugar presupone un anclaje firme del tumor al lado posterior o derecho de la confluencia de la vena mesentérica superior y la esplénica.

Figura 10-8. Generalmente, antes de completar la disección desde abajo, la arteria común hepática se identifica por arriba del borde superior del pán-creas. Recuadro: se identifica la arteria gastroduodenal y si en este estadio no hay adherencias o compromiso de vasos, estos vasos se ligan doblemente y se dividen, como se hace con la arteria gástrica derecha.

Page 3: Whipple

Capítulo 10 • RESECCIÓN PANCREÁTICA Y PERIAMPULAR 167

Se moviliza entonces el ligamento de Treitz. Las pequeñas ramas de la arcada vascular del yeyuno y la parte más proximal del yeyuno se ligan y se dividen. Se usa una grapadora para transeccionar el intestino (Fig. 10-9). La porción pequeña del yeyuno proximal dividido más allá del ligamento de Treitz, por lo general, se puede movilizar de forma casi segura y pasarse por detrás de los vasos mesentéricos.

En un procedimiento estándar, el epiplón se divide completamente en el borde del estómago. Se aísla el estó-mago y se divide entonces (Fig. 10-10). El estómago dividido se desvía a la derecha del paciente y el conducto hepático común se divide justo por encima de la entrada del conducto cístico. Se obtiene un cultivo de la bilis.

En pacientes con sospecha de carcinoma de conducto biliar distal, se obtiene un corte congelado en el sitio de transección. Se presta especial atención a las variaciones de la anatomía arterial (ver Principios generales y abordaje preoperatorio).

La disección continúa bajando al lado de la porción remanente del conducto biliar común, tomando todo el tejido desde el retroperitoneo en este punto. Las suturas de anclaje se colocan en el borde inferior y superior del páncreas, y entonces se divide claramente el páncreas con el bisturí a fin de tener una mucosa pancreática dividida nítidamente para la siguiente sutura (Fig. 10-11) (ver abajo). La vena porta se retrae de modo que el cirujano pueda disecar, con visión directa, a lo largo del lado derecho de la arteria mesentérica superior. Ante la posibilidad teórica de contaminación de la herida intraperitoneal con células malignas del conducto pancreático, el conducto pancreático dividido se sutura en el lado de la pieza.

El proceso uncinado se desvía entonces por detrás de la vena mesentérica superior, si no se ha realizado anteriormente en el procedimiento (ver abajo también). A menudo es más fácil comenzar esta disección desde arriba, identificando el origen de la arteria mesentérica superior y luego disecando a lo largo de la cara derecha de la pared arterial para ganar una disección limpia de todo el tejido que pasa detrás de la vena porta. Por lo general, hay adherencias en el ángulo entre la arteria mesentérica que yace posteriormente y la vena portomesen-térica superior ubicada anteriormente. En ocasiones, la vena porta necesitará ser resecada (ver abajo). La pieza se remueve. Ahora se debe decidir sobre el corte congelado del páncreas dividido (ver también abajo).

Figura 10-9. Después de la disección del ligamento de Treitz, se usa una grapadora Endo-GIA para transeccionar el intestino.

Figura 10-10. Pinzas de Kocher rectas y curvas se colocan en la pared del estómago y entonces se divide la porción remanente del estómago con la grapadora. La línea punteada puede ser sobrecosida (como se muestra), pero no es obligatorio.

Page 4: Whipple

168 Sección IV • Páncreas

Reconstrucción

Se lleva a cabo una anastomosis coledocoyeyunal término-lateral (Fig. 10-12). El conducto se identifica clara-mente y se sostiene por una sutura de fijación, la cual se coloca en la esquina izquierda del conducto; se hace una incisión en la serosa del intestino y una incisión menor en la mucosa. Se diseña una capa posterior evertida continua para prolapsar la mucosa del intestino dentro del conducto biliar. Se realiza una capa anterior en modo directo uno sobre uno. Entonces se hace una anastomosis directa mucosa a mucosa del conducto pancreático a la pared lateral del yeyuno. Primero, se coloca una capa posterior de suturas interrumpidas o continuas con PDS 4-0 para atar una parte de la cara posterior del páncreas a la pared lateral del yeyuno. La serosa se marca entonces en el yeyuno y se coloca una puntada conducto posterior-mucosa con sutura de monofilamento 5-0 en una sola capa. Se hace una incisión en la mucosa con una pequeña apertura y se completa una anastomosis conducto-mucosa con sutura interrumpida 5-0. Es raro que incluso en el conducto más pequeño no se puedan acomodar tres suturas interrumpidas a las dos, seis y diez en punto (Fig. 10-13). La sutura anterior continua se usa para invaginar la cápsula pancreática anterior dentro de la pared lateral de yeyuno. Rara vez se usan las prótesis.

Se crea entonces una gastroyeyunostomía anticólica estándar usando una sutura continua PD 3-0 (Fig. 10-14). Se coloca un drenaje peripancreático.

Figura 10-11. A, Se colocan suturas de anclaje en los bordes superior e inferior del cuello del páncreas, entonces se divide. B, Se usa un bisturí para dividir el páncreas a fin de tener el conducto pancreático claramente dividido para una posterior anastomosis.